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| Calendario Juliano |
Calendario julianoEl calendario juliano es el antecesor del calendario gregoriano que se basa en el movimiento del Sol para medir el tiempo. Desde su implantación en el 46 a.C. se adoptó gradualmente en los países europeos y sus colonias hasta la implantación de la reforma gregoriana.
Antecedentes
Originalmente, muchas culturas antiguas utilizaban el calendario lunar para contar el tiempo. Las evidencias históricas más antiguas, indican que el primer calendario solar fue creado en el Antiguo Egipto, en el año 4236 a.C., lo que no tiene nada de extraño porque la necesidad de un año solar la sienten especialmente los agricultores, lo que en Egipto era muy necesario, año que, además, venía determinado por la crecida anual del Nilo.
Los pueblos romanos primitivos tenían diferentes calendarios lunares, cada uno con su propio número de meses, su propia duración del año y de los meses, por ejemplo, los habitantes de Alba Longa tenían un calendario de 10 meses, de 18 a 36 días cada mes; los de Labinia tenían otro de 374 días distribuido en 13 meses; los etruscos tenían meses basados en la luna llena.
Ningun calendario romano contaba las semanas.
Calendario romano
Finalmente se acordó usar un calendario de los meses en sapanholcomún de 304 días distribuidos en 10 meses (6 meses de 30 días y 4 de 31 días). Pero éste tenía desfases de tiempo y los pontífices paganos lo reajustaban anualmente en el último mes. Los reajustes se hacían con criterios políticos, pero no astronómicos, como determinar el día de pagar a la servidumbre, y se hacía mal uso del reajuste, para prorrogar cargo de un funcionario, adelantar o retrasar votaciones.
El año empezaba en abril (aprile), abrir, que era el primer mes de primavera, cuando se decidían las campañas militares del año.
Los reajustes no evitaron el desfase de tiempo y sucedió que el invierno fuera fechado en el otoño astronómico. Julio César terminó con el desfase ordenando una reforma en el calendario romano.
Elaboración del calendario juliano
Sosígenes de Alejandría tenía conocimiento de la fallida reforma de Cánope, sucedida 2 siglos atrás, y colaboró con Julio César para adaptar esa vieja reforma al calendario romano e implantarla como un nuevo calendario. Esta adaptación fechaba las estaciones y sus fiestas romanas correspondientes concordando con el momento astronómico en el que sucedían.
El nuevo calendario se implantó en el 46 a.C con el nombre de julius y mucho después de juliano, en honor a Julio Cesar. Únicamente en ese año, se contaron 445 días en vez de los 365 normales para corregir los desfases del calendario anterior, y se le llamo año de la confusión. Para ello, se agregaron dos meses adicionales entre noviembre y diciembre, uno de 33 días y otro de 34, además del mes intercalado en febrero.
Desde el 45 a.C., se acordó que todos los años se contaran de 365 días, y cada cuatro años se contarían 366 y se llamaran años bisiestos, porque se fechaban dos días consecutivos como 23 de febrero (último día del calendario romano en ese momento). En aquella época ese 23 de febrero se llamaba sexto calendas martii y cuando era año bisiesto el día adicional (366) se le llamaba bis-sexto calendas, de allí el origen de bisiesto.
Con esto se corrigió de forma importante, pero no completamente, la diferencia de tiempo que iban acumulando el exceso de poco más de un cuarto de día que le sobraba a cada año. Para saber sobre los errores no corregidos por este calendario consultar sobre el calendario gregoriano.
Pero en el año 44 a.C los pontífices paganos deciden contar bisiesto cada tercer año, en vez del cuarto. Tiempo después, se dan cuenta del desfase provocado hasta el 10 a.C y se corrige en el 8 d.C. por ordenes del césar Augusto, excluyendo el día adicional en cada cuarto año, durante 36 años.
Desarrollo del calendario juliano
Se toma como inicio del año el 1 de enero, en lugar del tradicional 1 de marzo, para poder planear las campañas del año con tiempo. Consta de 365 días divididos en 12 meses, excepto los años bisiestos que tienen 366 días, y añaden un día adicional al mes de febrero. El calendario juliano cuenta como bisiestos todos los cuartos años, inclusive los seculares. Con este calendario se comete un error de 7,5 días cada 1000 años.
El orden de los meses y la distribución de los días sería así:
# januarius (31 días)
# februarius (29) (ó 30 los años bisiestos)
# martius (31)
# aprilis (30)
# maius (31)
# junius (30)
# julius (31) (anteriormente quintilis)
# augustus (30) (anteriormente sextilis)
# september (31)
# october (30)
# november (31)
# december (30)
La manera de contar los días siguió la tradición romana hasta que los visigodos introdujeron la costumbre de numerar los días, que no sería oficial hasta que lo adoptase Carlomagno. No obstante, hasta bien entrada la Edad Moderna, la manera de referirse a un día concreto era aludiendo al santo que se conmemoraba. Así, por ejemplo, es muy común encontrar expresiones como: llegamos el día de san Froilán.
Origen de Julio y Agosto
El mes de quintilis se consagró en honor a Julio César en el año 44 a.C. y se le nombró Julio, por iniciativa de Marco Antonio. El mes de sextilis se consagró a Octavio Augusto, por incitativa del Senado en el 23 a.C., y se le llamo Augusto que, en castellano, es hoy Agosto.
Para satisfacer la vanidad de Octavio Augusto, el mes consagrado en su honor empezó a durar 31 días en vez de los 30 habituales en esa época, como consecuencia se le descuenta un día a febrero (que contaba 30 días habituales y después cuenta 29), y para que no hubiese tres meses seguidos de 31 días septiembre pasó a tener 30 días, octubre 31, noviembre 30 y diciembre 31.
Implantación de la semana
En el año 321, el emperador Constantino I el Grande implantó la semana de siete días, copiada del calendario lunar judío: domingo, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado.
Además, decretó que el domingo (dies solis) fuese día de descanso para adorar a Dios, en detrimento del sábado, tradicional no sólo entre los judíos sino también entre los gentiles. Y es que si Jesucristo había muerto el sexto día de la semana judía, había resucitado en domingo. Por otro lado, se satisfacía a otra religión muy popular: el culto a Mitra, que adoraban al sol. Recordemos que la semana de siete días se hallaba presente en el calendario egipcio.
Modificaciones fracasadas en los nombres de los meses
Unos emperadores romanos modificaron los nombres de algunos meses durante su mandato:
- Calígula llamó germánicus al mes de septiembre.
- Nerón llamó claudius a mayo y germánicus a junio
- Domiciano también llamó germánicus a septiembre y domitianus a octubre.
Pero las modificaciones no perduraron y se restablecieron sus nombres anteriores.
Incluso Carlomagno trataría de dar nuevos nombres a los meses: Wintarmanoth, Hornung, Lentzinmanoth, Ostarmanoth, Winemanoth, Brachmanoth, Heuvimanoth, Aranmanoth, Witumanoth, Wintumanoth, Windumemanoth, Herbistmanoth y Heilagmanoth.
Véase también
- Calendario
- Calendario gregoriano
- calendario perpetuo
- Año bisiesto
- Era
- Dionisio el Exiguo
Categoría: Calendario
ja:ユリウス暦
ko:율리우스력
Calendario gregorianoEl calendario gregoriano, así denominado por ser su promotor el Papa Gregorio XIII, vino a sustituir en 1582 al calendario juliano utilizado desde que Julio César lo instaurase en el año 45 adC.
La reforma gregoriana surge como necesidad de llevar a la práctica uno de los acuerdos del concilio de Trento: el de ajustar el calendario para eliminar el desfase producido desde un concilio anterior, el de Nicea de 325, en el que se había fijado el momento astral en que debía celebrarse la Pascua y, en relación con ésta, las demás fiestas religiosas móviles. Lo que importaba, pues, era la regularidad del calendario litúrgico, para lo cual era preciso introducir determinadas correcciones en el civil.
En el concilio de Nicea se determinó que se conmemorase la Pascua el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera. Aquel año 325 el equinoccio había ocurrido el día 21 de marzo ( - ), pero con el paso del tiempo la fecha del evento se había ido adelantando hasta el punto de que en 1582, el desfase era ya de 10 días, y el equinoccio se fechó en 11 de marzo.
El desfase provenía de un inexacto cómputo del número de días con que cuenta el año astronómico; según el calendario juliano que instituyó un año bisiesto cada cuatro, consideraba que el año astronómico estaba constituido por 365,25 días, mientras que la cifra correcta es de 365,2422454, o lo que es lo mismo, 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,5 segundos. Esos más de 11 minutos contados adicionalmente a cada año habían supuesto en los 1257 años que mediaban entre 325 y 1582 un error acumulado de aproximadamente 10 días.
Decretó, pues, Gregorio XIII que el día siguiente al jueves 4 de octubre de 1582 pasase a ser el viernes 15 de ese mes y año, con lo que dejaron de vivirse los 10 días intermedios; para paliar en lo sucesivo los efectos del desfase en el calendario juliano, el calendario gregoriano propuso que los años centenarios no fuesen bisiestos, con excepción de aquellos que se dividan entre 400.
Como la reforma gregoriana era una orden papal no fue acogida prontamente por los países protestantes, ortodoxos u otros ajenos al influjo de la iglesia católica.
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( - ) Desde el año 45 adC hasta el 325 habían transcurrido 370 años, habiéndose producido un adelanto de casi tres días en la datación. En la fecha de celebración del primer concilio de Nicea los equinoccios sucedieron los días 21 de marzo y 21 de septiembre, mientras que los solsticios se produjeron los días 21 de diciembre y 21 de junio. No obstante, mientras rigió el calendario juliano, estos acontecimientos habían tenido lugar los días 24 de los respectivos meses. Como con el solsticio de verano y de invierno se corresponden la noche más corta y la más larga, las celebraciones paganas de estas efemérides nocturnas se han perpetuado, aunque cristianizadas bajo las advocaciones de San Juan Bautista (Noche de San Juan) y de la Navidad (Noche Buena), pero ya no coinciden con los respectivos solsticios.
Adopción paulatina del calendario
El calendario se adoptó inmediatamente en los países donde la iglesia católica tenía influencia. Sin embargo, en países que no seguían la doctrina católica este calendario no se implantó hasta varios años (o siglos) después:
1582
- Italia, Portugal, la zona católica de Polonia y España (y sus colonias del Virreinato de la Nueva España en América de Norte y Central); la América del Sur española (virreinato del Perú y virreinato de Nueva Granada): el viernes 15 de octubre de 1582 vino después del jueves 4 de octubre.
- Francia, Lorena (Lorraine) y el valle del Misisipí (Estados Unidos): el lunes 20 de diciembre de 1582 vino después del domingo 9 de diciembre.
- Países Bajos (Brabante, Zelanda y el Staten Generaal): el martes 25 de diciembre de 1582 vino después del lunes 14 de diciembre.
- Bélgica (Limburgo y provincias del sur): el viernes 31 de diciembre de 1582 vino después del jueves 20 de diciembre.
1583
- Países Bajos (Holanda, Flandes, Hennegan y algunas provincias del sur): el sábado 1 de enero de 1583 vino después del viernes 21 de diciembre de 1582 (por lo que la gente se quedó sin las fiestas de Navidad y Año nuevo).
- Alemania (zonas católicas): originalmente el lunes 21 de febrero de 1583 debía suceder al domingo 10 de febrero, pero el pueblo no hizo ningún caso. Luego se decidió que el domingo 16 de octubre de 1583 seguiría al sábado 5 de octubre.
- Austria (Tirol, Salzburgo y Brescia): el domingo 16 de octubre de 1583 siguió al sábado 5 de octubre.
- Austria (Carintia-Kärnten y Estiria-Steiermark): el domingo 25 de diciembre de 1583 seguiría al sábado 14 de diciembre.
- Países Bajos (Groninga): el lunes 21 de febrero de 1583 vino después del 10 de febrero. Retrocedieron al juliano en julio-agosto de 1594. Finalmente el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.
1584
- Chequia (Bohemia-Böhme-Cechy, Moravia y Lusacia-Lausitz): el martes 17 de enero de 1584 vino después del lunes 6 de enero.
- Suiza (cantones más católicos): el domingo 22 de enero vino después del 11 de enero.
- Silesia (Schlesien): el lunes 23 de enero vino después del domingo 12 de enero.
1587
- Hungría: el domingo 1 de noviembre de 1587 vino después del sábado 21 de octubre.
1590
- Transilvania (Siebenbürgen-Ardeal-Erdély): el martes 25 de diciembre de 1590 vino después del lunes 14 de diciembre.
1605
- Canadá (Nueva Escocia): desde 1605 al 13 de octubre de 1710, usaron el calendario gregoriano. Después usaron el juliano desde el 2 de octubre de 1710 hasta el miércoles 2 de septiembre de 1752, que fue seguido por el jueves 14 de setiembre. Desde entonces usaron el gregoriano.
:El resto de Canadá utilizó siempre el calendario gregoriano.
1610
- Alemania (Prusia): el jueves 2 de setiembre de 1610 vino después del miércoles 22 de agosto.
1682
- Francia (Estrasburgo): en febrero de 1682.
1700
- Alemania protestante, Dinamarca y Noruega: el lunes 1 de marzo de 1700 vino después del 18 de febrero.
- Países Bajos (Güeldres-Gelderland, zona protestante de Holanda): el lunes 12 de julio de 1700 vino después del 30 de junio.
- Países Bajos (Utrecht y Overijssel): el domingo 12 de diciembre de 1700 vino después del sábado 30 de noviembre.
1701
- Países Bajos (Friesland y otra vez Groninga) y Suiza (Zurich, Berna, Basilea, Schaffhausen, Gent, Mühlhausen y Biel): el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.
- Países Bajos (Drenthe): el jueves 12 de mayo de 1701 vino después del miércoles 30 de abril.
1752
- Inglaterra y sus colonias (Terranova y la costa de la bahía de Hudson, en Canadá; litoral atlántico de EE.UU., Washington y Óregon; Escocia, Irlanda, India): el jueves 14 de setiembre de 1752 vino después del miércoles 2 de setiembre.
:Esta es la causa de que aunque se dice que los escritores Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare murieron ambos el 23 de abril de 1616, en realidad este último murió 10 días después (el 3 de mayo del calendario europeo actual).
:En Inglaterra, a los días en el calendario juliano que ocurrieron antes de la introducción del calendario católico en 1752 se les llama OS (Old Style o 'estilo antiguo'). Las iniciales NS (New Style o 'Stylo novo') indican el calendario gregoriano.
1753
- Suecia y Finlandia (que cuando fue conquistada por Rusia tuvo que adoptar en cierto grado el calendario juliano): en el año 1700 se decidió cancelar los días bisiestos durante cuarenta años, lo que lograría acumular los 10 días que faltaban. Ese año se cumplió, pero no en los bisiestos 1704 y 1708 (no se sabe por qué). Por lo tanto en esa década sus fechas no coincidían con ningún otro país (ya sea que tuviera calendario gregoriano o juliano). Más tarde, en 1712 decidieron que volverían al calendario juliano agregando un día (un "30 de febrero") al año bisiesto 1712. Cuarenta años después decidieron hacer el cambio drástico normal: el jueves 1 de marzo de 1753 vino después del miércoles 17 de febrero.
1867
- Alaska: octubre de 1867, cuando Alaska se vuelve una entidad federal de EE.UU.
1873
- Japón: antes se usaba un calendario propio lunar.
1875
- Egipto.
1912 ó 1929
- China: antes tenía un calendario propio lunar. Los autores no se ponen de acuerdo si el cambio se produjo en 1912 o en 1929. Hasta hace pocos años en Hong Kong el pueblo utilizaba el calendario lunar (que es muy difícil de traducir al calendario gregoriano, el cual es estrictamente solar).
- Albania: diciembre de 1912.
1914
- Turquía: hasta el 1 de enero de 1914 (según otros hasta 1927) Turquía se manejó con un calendario islámico.
1916
- Bulgaria: el 14 de abril de 1916 vino después del 31 de marzo.
1918
- Rusia y Estonia: el jueves 14 de febrero de 1918 vino después del miércoles 31 de enero. Otras zonas orientales de la Unión Soviética lo cambiaron dos años después.
1919
- Rumania: el lunes 14 de abril de 1919 vino después del domingo 31 de marzo.
- Yugoslavia.
1923
- Grecia: el jueves 1 de marzo de 1923 vino después del 15 de febrero.
Cantidad de días en cada mes
El calendario gregoriano está dividido en 12 meses:
En total un año puede ser de 365 días y otro en un efecto llama año bisiesto es de 366 días
Nemotecnia
Existe una copla que se utiliza como regla nemotécnica para recordar el número de días de cada mes: "Treinta días trae noviembre, con abril, junio y septiembre. Veintiocho sólo trae uno y los demás treinta y uno".
Otra regla nemotécnica: se cierra el puño de la mano derecha y se cuenta con un dedo de la mano izquierda. Los nudillos sobresalientes representarán a los meses de 31 días, y los huecos entre nudillos los meses de menos de 31 días. El primer nudillo (el del dedo índice) representa a enero (y por ser sobresaliente equivale a 31 días). El hueco próximo (entre los nudillos del índice y del dedo medio) representa a febrero (y por ser hueco tiene menos de 31 días, en este caso 29 o 28 días). El segundo nudillo (del dedo medio) representa a marzo (y por ser sobresaliente equivale a 31 días) y así sucesivamente hasta llegar a julio, representado por el nudillo del dedo meñique (que por ser sobresaliente equivale a 31 días). Luego se comienza de nuevo la cuenta desde el nudillo del dedo índice, que esta vez representará a agosto (y por ser sobresaliente equivaldrá a 31 días). Se continúa la cuenta hasta llegar a diciembre, representado por el nudillo del dedo anular (que por ser sobresaliente dice que diciembre tiene 31 días).
Véase también
- Calendario
- Calendario juliano
- calendario perpetuo
Categoría: Calendario
als:Gregorianischer Kalender
ja:グレゴリオ暦
ko:그레고리력
ms:Kalendar Gregory
simple:Gregorian calendar
th:ปฏิทินเกรกอเรียน
Sol
El Sol es la estrella más cercana a la Tierra, por lo que también es el astro más brillante. Su presencia o su ausencia en el cielo determinan, respectivamente, el día o la noche. La energía radiada por el Sol es aprovechada por los seres fotosintéticos, que constituyen la base de la cadena trófica, siendo así la principal fuente de energía de la vida. También aporta la energía que mantiene en funcionamiento los procesos climáticos. El Sol es una estrella de la secuencia principal con un tipo espectral G2 que se formó hace unos 5 mil millones de años y permanecerá en la secuencia principal aproximadamente otros 5 mil millones de años más.
A pesar de ser una estrella mediana, es la única que se resuelve a simple vista, con un diámetro angular de 32' 35" minutos de arco en el perihelio y 31' 31" en el afelio. Lo que da un diámetro medio de 32' 03". Por una extraña coincidencia, la combinación de tamaños y distancias del Sol y la Luna son tales que se ven, aproximadamente, con el mismo tamaño aparente en el cielo. Esto permite una amplia gama de eclipses solares distintos (totales, anulares o parciales).
Nacimiento y muerte del Sol
Más información en: Evolución estelar | Nebulosa protosolar
El Sol se formó hace unos 4.500 millones de años a partir de nubes de gas y polvo que ya contenían residuos de generaciones anteriores de estrellas. Gracias a la metalicidad de dicho gas, de su disco circumstelar surgieron, más tarde, los planetas, asteroides y cometas del sistema solar. En el interior del Sol se producen reacciones de fusión en las que los átomos de hidrógeno se transforman en helio produciéndose la energía que irradia nuestra estrella. Actualmente, el Sol se encuentra en plena secuencia principal, fase en la que seguirá unos 5.000 millones de años más quemando hidrógeno de manera estable. Cuando el hidrógeno de su núcleo sea mucho menos abundante éste se contraerá y se encenderá la capa de hidrógeno adyacente, pero esto no bastará para retener el colapso. Seguirá compactándose hasta que su temperatura sea lo suficientemente elevada como para fusionar el helio del núcleo (unos 100 millones de grados). Al mismo tiempo, las capas exteriores de la envoltura se irán expandiendo paulatinamente. Se expandirán tanto que, a pesar del aumento de brillo de la estrella, su temperatura efectiva disminuirá, situando su luz en la región roja del espectro. El Sol se habrá convertido en una gigante roja. El radio del Sol, para entonces, será tan grande que habrá engullido a Mercurio, Venus y, posiblemente, a la Tierra. Durante su etapa como gigante roja (unos 1.000 millones de años) el Sol irá expulsando gas cada vez con mayor intensidad. En los últimos momentos de su vida el viento solar se intensificará y el Sol se desprenderá de toda su envoltura, la cual, formará, con el tiempo, una nebulosa planetaria. El núcleo y sus regiones más próximas se comprimirán más hasta formar un estado de la materia muy concentrado en el que las repulsiones de tipo cuántico entre los electrones extremadamente cercanos (degenerados) frenarán el colapso. Quedará entonces, como remanente estelar, una enana blanca de carbono y oxígeno que se irá enfriando paulatinamente.
Estructura del Sol
Como todas los cuerpos de suficiente masa el Sol posee una forma esférica y a causa de su lento movimiento de rotación, tiene también un leve achatamiento polar. Como en cualquier cuerpo de suficiente masa todas las partículas que lo constituyen son atraídas hacia el centro del objeto por la fuerza de gravedad. Sin embargo, el plasma que forma el Sol se encuentra en equilibrio ya que la creciente presión en el interior solar compensa la atracción gravitatoria produciéndose un equilibrio hidrostático. Ahora bien la presión que sustenta la masa de cualquier estrella está causada tanto por la densidad y temperatura creciente de material en el interior de la estrella como por la presión de radiación causada por el flujo de fotones emitidos.
El Sol presenta una estructura en capas esféricas o en "capas de cebolla". La frontera física y las diferencias químicas entre las distintas capas son difíciles de establecer. Sí se puede sin embargo establecer una función física que es diferente para cada una de las capas. En la actualidad, la astrofísica dispone de un modelo de estructura solar que explica satisfactoriamente la mayoría de los fenómenos observados. Según este modelo, el Sol está formado por: 1) núcleo, 2) zona radiante, 3) zona convectiva, 4) fotosfera, 5) cromosfera, 6) corona y 7) viento solar.
Núcleo
- Más información en: Nucleosíntesis estelar | Cadenas PP | Ciclo CNO
Ocupa unos 139.000 km del radio solar, 1/5 del mismo, y es en esta zona donde se verifican las reacciones termonucleares que proporcionan toda la energía que el Sol produce. Nuestra estrella está constituida por un 81 % de hidrógeno, 18 % de helio y el 1 % restante que se reparte entre otros elementos. En su centro se calcula que existe un 49 % de hidrógeno, 49 % de helio y el 2 % restante en otros elementos que sirven como catalizadores en las reacciones termonucleares. A comienzos de la década de los 30 el físico austríaco Fritz Houtermans (1903-1966) y el astrónomo inglés Robert d'Escourt Atkinson (1898-1982) unieron sus esfuerzos para averiguar si la producción de energía en el interior del Sol y en las estrellas se podía explicar por las transformaciones nucleares. En 1938 Hans Albrecht Bethe (1906- ) en Estados Unidos y Carl Friedrich von Weizsäker (1912-), en Alemania, simultánea e independientemente, encontraron el hecho notable de que un grupo de reacciones en las que intervienen el carbono y el nitrógeno como catalizadores constituyen un ciclo, que se repite una y otra vez, mientras dura el hidrógeno. A este grupo de reacciones se las conoce como "ciclo de Bethe o del carbono", y es equivalente a la fusión de cuatro protones en un núcleo de helio. En estas reacciones de fusión hay una pérdida de masa, esto es, el hidrógeno consumido pesa más que el helio producido. Esa diferencia de masa se transforma en energía según la ecuación de Einstein. E = mc², donde E es la energía, m la masa y c la velocidad de la luz. Estas reacciones nucleares transforman el 0,7 % de la masa afectada en fotones, con una longitud de onda cortísima y por lo tanto muy energéticos y penetrantes. La energía producida calienta el núcleo solar hasta temperaturas de 10 a 20 millones de grados. El ciclo ocurre en las siguientes etapas:
1H¹ + 6C12 → 7N13;
7N13 → 6C13 + e+ + neutrino;
1H¹ + 6C13 → 7N14;
1H¹ + 7N14 → 8O15;
6O15 → 7N15 + e+ + neutrino, y por último
1H¹ + 7N15 → 6C12 + 2He4.
Sumando todas las reacciones y cancelando los términos comunes, tenemos
4 1H¹ → 2He4 + 2e+ + 2 neutrinos + 26,7 MeV.
La energía neta liberada en el proceso es 26,7 MeV, o sea cerca de 6,7 x 1014 Julios por kg de protones consumidos. El carbono actúa como catalizador, pues al final del ciclo se regenera.
Otra reacción de fusión que ocurre en el Sol y en las estrellas, es el ciclo de Critchfiel o protón-protón. Charles Critchfield (1910-1994) en 1938 era un joven físico alumno de George Gamow (1904-1968) en la Universidad de George Washington, tuvo una idea completamente diferente, al darse cuenta de que en el choque entre dos protones muy rápidos puede ocurrir que uno de los protones pierda su carga positiva y se convierta en un neutrón que permanece unido al otro protón constituyendo un deuterón, es decir, un núcleo de hidrógeno pesado. La reacción puede producirse de dos maneras algo distintas:
1H¹ + 1H¹ → 2H² + e+ + neutrino
1H¹ + 1H² → 2He³; 2He³ + 2He³ → 2He4 + 2 1H¹.
El primer ciclo se da en estrellas más calientes y con mayor masa que el Sol y la cadena protón-protón en las similares al Sol. En cuanto al Sol, hasta el año 1953 se creyó que su energía era producida exclusivamente por el ciclo de Bethe, pero se ha demostrado en estos últimos años que el calor solar procede en un 99 % del ciclo protón-protón.
Llegará un día en que el Sol agote todo el hidrógeno en la región central al transformarlo en helio. La presión será incapaz de sostener las capas superiores y la región central tenderá a contraerse gravitacionalmente, calentándo progresivamente las capas adyacentes. El exceso de energía producida hará que las capas exteriores del Sol tiendan a expandirse y enfriarse y nuestro astro rey se convertirá en una estrella gigante roja. El diámetro del Sol puede llegar a alcanzar y sobrepasar al de la órbita de la Tierra, con lo cual, cualquier forma de vida se habrá extinguido. Cuando la temperatura de la región central alcance aproximadamente 100 millones de grados, comenzará a producirse la reacción del helio en carbono, hasta que el primero se agote, iniciándose una nueva contracción de la estrella al perder su fuente de energía. De este modo nuestro Sol se transformará en una enana blanca y, mucho más tarde, al enfriarse totalmente, en una enana negra.
Zona radiante
En la zona exterior al núcleo el transporte de la energía generada en el interior se produce por radiación hasta el límite exterior de la zona radiativa. Esta zona está compuesta de plasma, es decir, grandes cantidades de hidrógeno y helio ionizado. Como la temperatura del Sol decrece del centro (10-20 millones de grados) a la periferia (6000 grados en la fotosfera), es más fácil que un fotón cualquiera se mueva del centro a la periferia que al revés. Sin embargo, los fotones deben avanzar por un medio ionizado tremendamente denso siendo absorbidos y reemitidos infinidad de veces en su camino. Se calcula que un fotón cualquiera invierte un millón de años, en alcanzar la superficie y manifestarse como luz visible.
Zona convectiva
Esta región se extiende por encima de la zona radiativa y en ella los gases solares dejan de estar ionizados y los fotones son absorbidos con facilidad volviéndose el material opaco al transporte de radiación. Por lo tanto, el transporte de energía se realiza por convección, de modo que el calor se transporta de manera no homogénea y turbulenta por el propio fluido. Los fluidos se dilatan al ser calentados y disminuyen su densidad. Por lo tanto, se forman corrientes ascendentes de material desde la zona caliente hasta la zona superior, y simultáneamente se producen movimientos descendentes de material desde las zonas exteriores frías. Así a unos 200.000 km bajo la fotosfera del Sol, el gas se vuelve opaco por efecto de la disminución de la temperatura; en consecuencia, absorbe los fotones procedentes de las zonas inferiores y se calienta a expensas de su energía. Se forman así secciones convectivas turbulentas, en las que las parcelas de gas caliente y ligero suben hasta la fotosfera, donde nuevamente la atmósfera solar se vuelve transparente a la radiación y el gas caliente cede su energía en forma de luz visible, enfriándose antes de volver a descender a las profundidades. El análisis de las oscilaciones solares ha permitido establecer que esta zona se extiende hasta estratos de gas situados a la profundidad indicada anteriormente. La observación y estudio de estas oscilaciones solares constituye el sujeto de estudio de la heliosismología.
Fotosfera
heliosismología
La fotosfera es la zona desde la que se emite la mayor parte de luz visible del Sol. La fotosfera se considera como la «superficie» solar y, vista a través de un telescopio, se presenta formada por gránulos brillantes que se proyectan sobre un fondo mas oscuro. A causa de la agitación de nuestra atmósfera, estos gránulos parecen estar siempre en agitación. Puesto que el Sol es gaseoso, su fotosfera es algo transparente: puede ser observada hasta una profundidad de unos cientos de kilómetros antes de volverse completamente opaca. Normalmente se considera que la fotosfera solar tiene unos 100 o 200 km de profundidad.
Aunque el borde o limbo del Sol aparece bastante nítido en una fotografía o en la imagen solar proyectada con un telescopio, se aprecia fácilmente que el brillo del disco solar disminuye hacia el borde. Este fenómeno de oscurecimiento del centro al limbo es consecuencia de que el Sol es un cuerpo gaseoso con una temperatura que disminuye con la distancia al centro. La luz que se ve en el centro procede en la mayor parte de las capas inferiores de la fotosfera, más caliente y por tanto más luminosa. Al mirar hacia el limbo, la dirección visual del observador es casi tangente al borde del disco solar por lo que llega radiación procedente sobre todo de las capas superiores de la fotosfera, más frías y emitiendo con menor intensidad que las capas profundas en la base de la fotosfera.
Un fotón tarda en promedio un millón de años en atravesar la zona radiante y un mes en recorrer los 200.000 km de la zona convectiva, empleando tan sólo 499,0047818 segundos en cruzar la distancia que separa la Tierra del Sol. No se trata de que los fotones viajen más rápidamente ahora, sino que en el exterior del Sol el camino de los fotones no se ve obstaculizado por los continuos cambios, choques, quiebros y turbulencias que experimentaban en el interior del Sol.
Los gránulos brillantes de la fotosfera tienen muchas veces forma hexagonal y están separados por finas líneas oscuras. Los gránulos son la evidencia del movimiento convectivo y burbujeante de los gases calientes en la parte exterior del Sol. En efecto, la fotosfera es una masa en continua ebullición en el que las células convectivas se aprecian como gránulos en movimiento cuya vida media es tan solo de unos nueve minutos. El diámetro medio de los gránulos individuales es de unos 700 a 1000 km y resultan particularmente notorios en los períodos de mínima actividad solar. Hay también movimientos turbulentos a una escala mayor, la llamada "supergranulación", con diámetros típicos de unos 35.000 km. Cada supergranulación contiene cientos de gránulos individuales y sobrevive entre 12 a 20 horas. Fue Richard Christopher Carrington (1826-1875), cervecero y astrónomo aficionado, el primero en observar la granulación fotosférica en el siglo XIX. En 1896 el francés Pierre Jules César Janssen (1824-1907) consiguió fotografiar por primera vez la granulación fotosférica.
1907
El signo mas evidente de actividad en la fotosfera son las manchas solares. En los tiempos antiguos se consideraba al Sol como un fuego divino y, por consiguiente, perfecto e infalible. Del mismo modo se sabía que la brillante cara del Sol estaba a veces nublada con unas manchas oscuras, pero se imaginaban que eras debidas a objetos que pasaban en el espacio entre el Sol y la Tierra. Cuando Galileo (1564-1642) construyó el primer telescopio astronómico, dando origen a una nueva etapa en el estudio del universo, hizo la siguiente afirmación "Repetidas observaciones me han convencido, de que estas manchas son sustancias en la superficie del Sol, en la que se producen contínuamente y en la que también se disuelven, unas más pronto y otras más tarde". Una mancha solar típica consiste en una región central oscura, llamada "umbra", rodeada por una "penumbra" más clara. Una sola mancha puede llegar a medir hasta 12.000 km (casi tan grande como el diámetro de la Tierra), pero un grupo de manchas puede alcanzar 120.000 km de extensión e incluso algunas veces más. La penumbra está constituida por una estructura de filamentos claros y oscuros que se extienden más o menos radialmente desde la umbra. Ambas (umbra y penumbra) parece oscuras por contraste con la fotosfera, simplemente porque están más frías que la temperatura media de la fotosfera. Así, la umbra tiene una temperatura de 4.000º K, mientras que la penumbra alcanza los 5.600º K, inferiores en ambos casos a los 6.000º K que tienen los gránulos de la fotosfera. Por la ley de Stefan-Boltzmann, en que la energía total radiada por un cuerpo negro (como una estrella) es proporcional a la cuarta potencia de su temperatura efectiva (E = σT4 , donde σ = 5.67051 x 10-8 W/m²/K4 ), la umbra emite aproximadamente un 32 % de la luz emitida por un área igual de la fotosfera y análogamente la penumbra tiene un brillo de un 71 % de la fotosfera. La oscuridad de una mancha solar está causada únicamente por un efecto de contraste; si pudiéramos ver a una mancha tipo, con una umbra del tamaño de la Tierra, aislada y a la misma distancia que el Sol, brillaría una 50 veces más que la Luna llena. Las manchas están relativamente inmóviles con respecto a la fotosfera y participan de la rotación solar. El área de la superficie solar cubierta por las manchas se mide en términos de millonésima del disco visible.
Cromosfera
:Artículo principal: Cromosfera
La cromosfera es una capa exterior a la fotosfera visualmente mucho más transparente. Su tamaño es de aproximadamente unos 10.000 km y es imposible observarla sin filtros especiales al ser eclipsada por el mayor brillo de la fotosfera. La cromosfera puede observarse sin embargo en un eclipse solar en un tono rojizo característico y en longitudes de onda específicas, notablemente en Hα, una longitud de onda característica de la emisión por hidrógeno a muy alta temperatura.
Las prominencias solares ascienden ocasionalmente desde la fotosfera alcanzando alturas de hasta 150.000 km produciendo erupciones solares espectaculares.
Corona solar
prominencias solares
La corona solar está formada por las capas más ténues de la atmósfera superior solar. Su temperatura alcanza los millones de grados, una cifra muy superior a la de la capa que le sigue, la fotosfera, siendo esta inversión térmica uno de los principales enigmas de la ciencia solar reciente. Esta elevadísimas temperaturas son un dato engañoso y consecuencia de la alta velocidad de las pocas partículas que componen la atmósfera solar. Sus grandes velocidades son debidas a la baja densidad del material coronal, a los intensos campos magnéticos emitidos por el Sol y a las ondas de choque que rompen en la superficie solar estimuladas por las células convectivas. Como resultado de su elevada temperatura, desde la corona se emitie gran cantidad de energía en rayos X. En realidad, estas temperaturas no son más que un indicador de las altas velocidades que alcanza el material coronal que se acelera en las líneas de campo magnético y en dramáticas eyecciones de material coronal (EMCs). Lo cierto es que esa capa es demasiado poca denso como para poder hablar de temperatura en el sentido usual de agitación térmica.
La corona solar solamente es observable desde el espacio con instrumentos adecuados que anteponen un disco opaco para eclipsar artificialmente al Sol o durante un eclipse solar natural desde la Tierra. El material ténue de la corona es continuamente expulsado por la fuerte radiación solar dando lugar a un viento solar. Así pues, se cree que las estructuras observadas en la corona están modeladas en gran medida por el campo magnético solar y las células de transporte convectivo.
Energía solar
La mayor parte de la energía utilizada por los seres vivos procede del Sol, las plantas la absorben directamente y realizan la fotosíntesis, los hervíboros absorben indirectamente una pequeña cantidad de ésta energía comiendo las plantas, y los carnívoros absorben indirectamente una cantidad más pequeña comiendo a los hervíboros.
La mayoría de las fuentes de energía usadas por el hombre derivan indirectamente del Sol. Los combustibles fósiles preservan energía solar capturada hace millones de años mediante fotosíntesis, la energía hidroeléctrica usa la energía potencial de agua que se condesó en altura después de haberse evaporado por el calor del Sol, etc.
Sin embargo, el uso directo de energía solar para la obtención de energía no está aún muy extendido debido a que los mecanismos actuales no son suficientemente eficaces.
Observación astronómica del Sol
Las primeras observaciones astronómicas de la actividad solar fueron realizadas por Galileo Galilei utilizando el método de proyección. Galileo descubrió así las manchas solares y pudo medir la rotación solar así como percibir la variabilidad de éstas. En la actualidad la actividad solar es monitorizada constantemente por observatorios astronómicos terrestres y observatorios espaciales. Entre los objetivos de estas observaciones se encuentra no solo alcanzar una mayor comprensión de la actividad solar sino también la predicción de sucesos de elevada emisión de partículas potencialmente peligrosas para las actividades en el espacio y las telecomunicaciones terrestres.
Misiones espaciales
El satélite SOHO e imagen de la corona solar capturada por éste.
Para obtener una visión ininterrumpida del Sol en longitudes de onda inaccesibles desde la superficie Terrestre la Agencia Espacial Europea y NASA lanzaron cooperativamente el satélite SOHO (Solar and Heliospheric Observatory) el 2 de diciembre de 1995.
La sonda europea Ulysses realizó estudios de la actividad solar y la sonda norteamericana Genesis se lanzó en un vuelo cercano a la heliosfera para regresar a la Tierra con una muestra directa del material solar. Génesis regresó a la Tierra en el 2004 pero su reentrada en la atmósfera fue acompañada de un fallo en su paracaidas principal que hizo que se estrellara sobre la superficie. El análisis de las muestras obtenidas prosigue en la actualidad.
Precauciones necesarias para observar el Sol
- No mirar nunca directamente al Sol sin la debida protección, puede causar lesiones y quemaduras graves en los ojos e incluso la ceguera permanente.
- Las gafas de sol, filtros hechos con película fotográfica velada, polarizadores, gelatinas, CD's o cristales ahumados NO ofrecen la suficiente protección a los ojos.
- Una buena protección la proporcionan los filtros MYLAR® o equivalentes. Las gafas utilizadas para la soldadura al arco con cristales de densidades 14 a 16, son idóneas para este fin. Las mismas precauciones deben tenerse en cuenta si se utilizan aparatos ópticos. Los filtros deben ir colocados en la parte frontal y nunca en el ocular.
Artículos relacionados
- Eclipse solar
- Variación solar
- Viento solar
- Dios del Sol
Enlaces externos
General:
- [http://www.solarviews.com/span/sun.htm El Sol (solarviews.com)]
- [http://www.astronomiaonline.com/informacion/sistemasolar/sol.asp El Sol (astronomiaonline.com)]
Observación del Sol:
- [http://www.spaceweather.com/sunspots/doityourself_sp.html Recomendaciones para observar el Sol]
- [http://www.arcetri.astro.it/~kreardon/EGSO/gbo/ Lista de la mayoría de observatorios solares terrestres]
- [http://sohowww.nascom.nasa.gov/ Página web de SOHO (The Solar and Heliospheric Observatory]
- [http://rredc.nrel.gov/solar/codesandalgorithms/spa/ Solar Position algorithm]
Bibliografía
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- Carslaw, K.S., Harrison, R.G., Kirkby, J.: Cosmic Rays, Clouds, and Climate, Science, v. 298, 2002, p. 1732-1737
- Kasting, J.F., Ackerman, T.P.: Climatic Consequences of Very High Carbon Dioxide Levels in the Earth’s Early Atmosphere, Science, v. 234, 1986, p. 1383-1385
- Priest, E.R.: Solar Magnetohydrodynamics, 1982, p. 206-245 ISBN 902771374X
- Schlattl, H.: Three-flavor oscillation solutions for the solar neutrino problem, Physical Review D, vol. 64, 2001, Issue 1
- Thompson, M.J.: Solar interior: Helioseismology and the Sun's interior, Astronomy & Geophysics, v. 45, 2004, p. 4.21-4.25
Categoría:Sistema solar
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Antiguo EgiptoLos primeros pobladores de Egipto alcanzaron las riberas del Río Nilo, por entonces un conglomerado de marismas y foco de paludismo, escapando de la desertización del desierto del Sahara. Las primeras comunidades hicieron habitable el país, y se estructuraron en torno a aldeas llamadas nomos. Pasado el tiempo y tras muchas guerras los nomos se unieron en dos naciones, el Alto Egipto y el Bajo Egipto, para quedar finalmente unificados por Menes hacia el año 3100 a.C., transformándose éste en el primer faraón.
Prehistoria: el Período Predinástico (5500-3150 a. C.)
El Neolítico comenzó a desarrollarse hacia el 10.000 a. C., pero en Egipto recién apareció hacia el 5500 a. C. Período Predinástico es como se llama a esta época en Egipto.
El final de las glaciaciones
Entre los años 13000 y 10.000 A. C., la temperatura empezó a subir gradualmente. El norte de África comenzó a recibir abundantes lluvias, que formaron pastizales, especialmente entorno a los lagos que existían en la región que actualmente ocupa el desierto del Sahara (al oeste del Nilo) y el desierto Árabe (al este del Nilo). El valle del Nilo era pantanoso: ya que las lluvias se sumaban al cauce de río, la humedad era muy alta. La presencia de pastizales atrajo a diversas especies de animales (especialmente burros, en su forma primitiva, no domesticada), y estos, junto con la gran cantidad de gramíneas (cereales como mijo, sorgo y arroz africano, tampoco domesticados todavía), atrajeron a los grupos humanos de caza y recolección.
La Revolución Neolítica
El inicio de la revolución Neolítica se localiza en los pequeños valles fértiles de Palestina, como en Jericó, hacia al 9000 a. C., en los períodos I y II del proceso de neolitización, extendiéndose luego por Anatolia (actual Turquía), Mesopotamia (actual Irak), el actual Irán y, hacia el 5000 a. C., en el período VI de neolitización, Egipto.
A causa de las lluvias producidas en la actual Uganda, donde se encuentra una de las fuentes del Nilo, a finales de junio el río crecía, tomando un color verdoso, debido el arrastre de restos de vegetales de los pantanos y lagos allí situados; más tarde llegaban inundaciones producidas por deshielo de las montañas de Etiopía, que traían con sigo arcilla rojiza. Terminadas las inundaciones el cauce del río bajaba, dejando en el área inundada limo, formado por los sedimentos llegados anteriormente (arcilla y restos vegetales). El limo fertilizaba. El lugar cubierto por limo era cultivado.
El Predinástico Primitivo (5500-4000 a. C.)
El desarrollo de las aldeas agrarias se dio con anterioridad al milenio VI a. C. en otras regiones del Cercano Oriente, tal como en Palestina (ya desde el milenio IX a. C.), más tardíamente en Anatolia (actual Turquía), y en los montes Zagros (actual Irán). La neolitización de la Mesopotamia se produjo hacia la misma época que en el valle del Nilo (5500 a. C.). La neolitización egipcia comenzó a desarrollarse en los alrededores del yacimiento de El Badari. Este está situado en el límite del Egipto Medio y el Alto Egipto, y fue el centro de una cultura de tipo camita, conocida como badariense, extendida hacia el sur. Más adelante se desarrolló en el Bajo Egipto otra cultura independiente de la badariense, y menos avanzada. Merimdé, su principal yacimiento, está situado en la rivera occidental del delta del Nilo. También hay que destacar otra cultura algo más hacia el suroeste, en el lago El Fayum. Aquí todavía seguían en la etapa del seminomadismo, ya que, aunque sembraban y cultivaban, se trasladaban de un lugar a otro para buscar nuevas tierras de cultivo, caza, pesca y recolección.
El Predinástico Antiguo (4000-3500 a. C)
Hacia el 4000 a. C. comienza el predominio de Al Amrah y de la fase más antigua de Nagada (Nagada I), ambos situados en el Alto Egipto, más al sur que El Badari.
Este período se caracteriza por la amplia difusión de la cerámica (arcilla endurecida y cocida), muy pulida y de color opaco, y del comienzo de la utilización del cobre (= período calcolítico). Se encontraron rastros de utilización del cobre para construir elementos decorativos. Además de la cerámica las clases sociales superiores utilizaban vasos de tierra cocida y pintada. A pesar del manejo de metales se seguía utilizando la piedra.
Además del tradicional cultivo de comestibles, se introdujo el lino, con el que se construyen vestimentas.
En las tumbas de la época se encontraron gran cantidad de estos objetos, además de lanzas y flechas, lo que hace suponer que existía la creencia de la vida después de la muerte, altamente difundida más tarde. A parte de los ritos funerarios había ritos agrarios, con el objetivo de obtener la fertilidad del suelo. Justamente en este período se fabricaron estatuillas similares a la posterior Hathor, diosa de la fertilidad y del matrimonio. Esta diosa está representada por un cuerpo humano con cabeza y cuernos de vaca.
El Predinástico Medio (3500-3200)
Durante el Predinástico Medio se desarrollaron dos culturas. Una de ellas, conocida como guerzeence, se extendía por el Egipto Alto y Medio, y llegaba hasta Nubia (situada en la frontera entre los actuales Egipto y Sudán), y no existían grandes diferencias entre la cultura egipcia y la nubia, como pasó posteriormente, sino que formaban una unidad cultural. Su desarrollo comercial era amplio, esto se supone por los contactos culturales que mantenía con Libia, Siria, Mesopotamia y Elam. Ya en esta temprana época comenzó a desarrollarse la jerarquización político-social, afianzada posteriormente. En cuanto a la agricultura, era sedentaria, aunque, debido a la relativa aridez del suelo en el Alto Egipto, como complemento se seguían desarrollando actividades de pastoreo y caza seminómada.
Los principales centros de la cultura guerzeence estaban en los yacimientos de Nagada II (segunda fase de Nagada), el-Kab (situada en la zona de la futura capital del reino del Alto Egipto, conocida como Hieracómpolis o Nekhen), y Gerzeh. Gerzeh estaba situado al norte del Egipto Medio, a la altura de el-Fayum, y da nombre al período, conocido como guerzeence A. En las cercanías el-Kab se encontraron los ejemplos más antiguos y primitivos de los que sería el templo egipcio. Uno de ellos estaba hecho de arcilla y era utilizado para resguardar a un animal sagrado. El "animal sagrado" hace recordar a manifestaciones religiosas similares de los egipcios de la época histórica posterior que tenían las distintas ciudades, como una especie de símbolo local. Además, en el arte cerámico (cerámica pintada) de esta época aparecen imágenes (gente bailando, barcos, animales, plantas, etc.) que se asemejan a los futuros emblemas de las ciudades.
La otra cultura egipcia del período es la conocida como de Maadi (su principal yacimiento), desarrollada en el Bajo Egipto. El centro de Maadi estaba situado un poco más al sur de donde el Nilo se abre en brazos. Se cree que esta cultura se basaba en el comercio con las sociedades sedentarias del Levante, y en la agricultura, dada la fertilidad del suelo (gran cantidad de limo sedimentado en los brazos del delta). La composición poblacional del Bajo Egipto era más compleja que la del Alto. Además de la población camita se encontraban elementos de población semita, de origen asiático.
La revolución urbana
En Egipto la base de la economía era la agricultura. Esta se realizaba aprovechando el limo (fertilizante natural) que traían las inundaciones estacionales del río Nilo. Para lograr mayor eficacia y producción, hacia el 3500 se empezaron a realizar las primeras obras de riego y canalización, de forma paralela en Egipto y Mesopotamia. Los beneficios de la irrigación aumentaron considerablemente la población de las aldeas. Una de ellas, la más predominante, comenzó a centralizar los asuntos comunes de varias aldeas cercanas, frecuentemente las aldeas menores entregaban parte de sus recursos (alimentos) a la aldea mayor (más propiamente dicho, ciudad), que los administraba. Dichos recursos se almacenaban en lugares que posteriormente se transformarían en lo que se conoce como templos - y palacios.
Este proceso se conoce como revolución urbana, y en Egipto se comenzó desarrollar durante el Predinástico Medio y se consolidó durante el Predinástico Reciente.
El Predinástico Reciente o Protodinástico (3200-3050)
Esta época coincide con las fases más tardías de los centros de Nagada (Nagada III, la última fase de ocupación), en el Alto Egipto, y de Gerzeh (período guerzeence B), en el Egipto Medio. En cuanto a Hieracómpolis o Nekhen (yacimiento de el-Kab), también al sur, se erigió como uno de los principales centros políticos, sus reyes ostentaban simbólicamente la corona blanca del Alto Egipto. Nekheb, ciudad situada en la otra orilla del Nilo, cerca de Nekhen, era una ciudad santa consagrada a la diosa buitre Nekhet, símbolo, junto con la corona blanca, de la monarquía de Nekhen. Al contrario de períodos anteriores, en los que los centros de poder, aunque desarrollados, estaban relativamente aisladas, ahora existía gran cantidad de ciudades-estado, llamadas nomos, esparcidas por todo el valle del Nilo, y especialmente en el delta. En el Alto Egipto, un importante determinante de poder era la posesión de ganado para el pastoreo seminómada; la agricultura aquí todavía era precaria en comparación a las fértiles extensiones del norte. La nobleza era militar y feudal, es decir, que debía fidelidad a un jefe pero no estaba bajo su control directo.
La principal ciudad del Bajo Egipto era Buto, situada en una isla occidental del Delta del Nilo. Los reyes de la ciudad utilizaban de símbolo a la corona roja, y se situaban bajo la protección de la diosa cobra Neith. Busiris, en otra isla más al este, era una próspera ciudad controlada, probablemente, por una aristocracia comercial, que adoptó a Osiris como dios local. Heliópolis era una prestigiosa y poderosa ciudad santa, consagrada al culto solar (su dios local primitivo era Tem, el sol poniente), su influencia llegaba incluso hasta el Alto Egipto. Cerca de Heliópolis, en el nacimiento del Delta, estaba Lentópolis, ciudad comercial que controlaba el intercambio entre el delta y el curso alto del Nilo.
La unificación
Lentópolis.]]
El valle del Nilo estaba dividido en unos cinco o seis poderes rivales, de los cuales, al parecer, Buto y Hiaracómpolis eran los principales. La forma en la que llegaron a unificarse no está muy clara. Lo que se supone es que fueron reyes militares y enérgicos de Nekhen, en el Alto Egipto, los que se impusieron sobre el delta. Se encontraron diversas estelas o monumentos conmemorativos que dan algunos datos. Una de ellas, encontrada en Nekhen, representa a una rey llevando la corona blanca, símbolo real de Nekhen, con el símbolo de un escorpión sobre él, por lo que se lo conoce como el "Rey Escorpión". Esto sugiere que, al llevar únicamente la corona blanca de Nekhen y no la roja de Buto, no era rey del Bajo Egipto sino que sólo reinaba en el sur. Además se halló otra estela, más importante, llamada "Paleta de Narmer". Nar-mer, el rey del la estela, en uno de sus lados aparece con la corana blanca del reino del sur, golpeando con un martillo a un hombre arrodillado, que probablemente represente al Bajo Egipto. Al otro lado se muestra al rey con las coronas de los dos reinos supervisando a soldados enemigos decapitados, y más abajo dos animales fantásticos entrelazados, símbolo de la unión. Por lo tanto, lo más aceptado actualmente es que bajo Narmer se logró la unificación egipcia. No está claro si Escorpión y Narmer son la misma persona o personas diferentes, lo mismo sucede con un tercer soberano, Aha. Lo más aceptado es que sean tres reyes distintos, siguiendo el orden cronológico Escorpión-Narmer-Aha. La tradición posterior egipcia y griega decía que un rey llamado Menes fue el unificador del país.
Período Arcaico
La fuentes para la unificación son:
1) Textos sobre el mito de Horus y Seth.
2) La Piedra de Palermo (V dinastía), donde se habla de las coronas roja y blanca.
3) Estelas, paletas, inscripciones, etc. de los reyes predinásticos y dinásticos (ej: la Paleta de Narmer).
4) El Papiro Real de Turín.
5) Fragmentos de Manetón, quien se basa en la Piedra de Palermo y el Papiro de Turín.
6) Monumentos del templo de Nekhen (I y II dinastía).
La expansión de la monarquía
En los inicios de este período se empieza a vislumbrar el sistema de organización estatal que sería casi constante en toda la historia del Egipto antiguo. En esta época parece ser que la capital se trasladó de Nekhen (en griego Hieracómpolis), capital antigua del Alto Egipto, a Menfis, situada cerca de donde el Nilo se abre en brazos. La monarquía poseía un destacado carácter militar, el rey en persona o sus delegados mantenían a la raya a los nómades (en general libios de la frontera occidental), a su vez aseguraban, en el sur y el este, el control de las minas (de oro y piedra). Justamente, Egipto avanzó hacia la Primera Catarata, absorbiéndose las ciudades de Elefantina y Siene (Aswan), de poco desarrollo agrario pero centros mineros y comerciales, además de puntos estratégicos para la expansión hacia Nubia: ya del segundo faraón Aha se tiene constancia de expediciones a Nubia. En cuanto a los nómades, se sabe que Aha recibió tributo de los libios (quienes controlaban los oasis de Libia, la que se encontraba en marcado proceso de desertificación - ), que su sucesor Djer realizó expediciones hasta el mar Rojo (estas estaban generalmente vinculadas con la explotación de las minas de la región), también constan campañas de Den en el Sinaí (para el control de la minas) y contra los libios.
El estado dirigía una política cultural hacia la asimilación mutua entre el Alto (de donde provenía la monarquía) y el Bajo Egipto. Esto se realizaba mediante:
- En primer lugar, la adopción por parte del faraón de simbolismos del norte y del sur, como la corona roja del Bajo Egipto y la blanca del Alto Egipto.
- Celebraciones simbólicas de la unificación, atestiguadas en el reinado de Aha.
- Alianzas matrimoniales: Dos reinas, Neith-hotep (de Aha) y Merit-Neith (de Djer y regente de su hijo Den), poseen en su nombre el de la diosa guerrera Neith, oriunda del la ciudad de Sais, en el Bajo Egipto; y tal vez se trate de matrimonios mixtos entre el rey y miembros de la nobleza de Sais. Esto también es prueba del peso político y religioso de la ciudad de Sais. Los matrimonios mixtos también se realizaban entre la nobleza.
- Construcción de templos en el Bajo Egipto (Neith de Sais).
- Asimilación de estilos arquitectónicos del norte y del sur, especialmente en las tumbas reales. Estas se situaban tanto en Abidos (Alto Egipto) como en Saqqara (Bajo Egipto).
Economía y sociedad
La economía egipcia está íntimamente vinculada con el aparato político. Los faraones promovían obras de canalización para riego, aumentando el rendimiento agrícola, posibilitado por un estado fuerte y unificado (aunque pronto se vería envuelto en guerras civiles, que serán detalladas más tarde). Según algunos autores, en un primer momento los nomarcas eran funcionarios que organizaban construcción de canales, aunque tienen apariencia de ser jefes locales más que funcionarios; en cualquier caso pronto se transformarían gobernadores (nomarcas) de las provincias o nomos. Las fuentes griegas posteriores recogen tradiciones que afirman la construcción de Menfis, la capital, por el primer faraón (llamado por ellos Menes), de todos modos, aunque sea de poco fiar el dato, la arqueología atestigua la construcción de Menfis por esta época (c. 2900), y por lo tanto el desarrollo urbano, lo que concuerda con el desarrollo agrario, que provoca mayor acceso a productos alimenticios y crecimiento de la población. Además, Saqqara, cerca de Menfis, era uno de los principales centros de enterramiento real. El comercio era cada vez más amplio, teniendo dos principales corrientes: Nilo arriba (Nubia) y hacia el llamado Levante (franja costera más oriental del Mediterráneo, que incluye los posteriores Palestina, Israel, Líbano y Siria). El comercio con Nubia era predominantemente terrestre, ya que las sucesivas cataratas impiden la navegación mucho más allá de Elefantina, en la frontera con Nubia. El Levante era su principal fuente de madera. Del final del período arcaico se hallaron restos de cerámica que muestran barcos con remos. De esto se podría deducir que en esta época se produjo una revolución tecnológica, y también el aumento del comercio, tanto porque los barcos servían para el transporte de mercancías, como porque la madera provenía del Levante (especialmente del actual Líbano). En cuanto a Nubia y el frente sur y este, la expansión militar aseguraba la explotación minera (piedra y oro).
El comercio internacional servía para satisfacer demandas de primera necesidad (madera, metales para producción de bronce, piedra) así como artículos de lujo (incluidos metales y piedras preciosas). Además, por motivos sociales (culto funerario, ostentación) y políticos (demostración de poder), había gran demanda local para la construcción de centros funerarios, estatuas reales y todo tipo de monumentos, que era satisfecha mediante la presencia militar en áreas productivas.
En cuanto a la satisfacción de las necesidades básicas de la población, la producción alimenticia ascendía en forma de impuestos al aparato político, almacenándose en los llamados silos reales, y era redistribuido entre la población no rural. En este sector se comenzaban a constituir los artesanos, dedicados en modo particular al trabajo de madera y de metales. El resto de la población la constituía el sector dedicado al comercio (fluvial e internacional) y la que formaba parte del aparato político (ejército, burocracia, familia real).
Religión
En esta época los dioses locales de las ciudades y centros religiosos comenzaron a tomar importancia nacional, muchas veces mediante el llamado sincretismo o asimilación de dioses y cultos de distintos origen. Uno de los casos más relevantes es el de Osiris, un dios benefactor relacionado con la fertilidad, el comercio y, sobre todo, la vida después de la muerte, originario de la ciudad bajo-egipcia de Busiris, que fue asimilado un dios de características similares de la ciudad alto-egipcia de Abidos, ciudad que consolidó su autoridad como centro religioso y funerario (allí eran enterrados los faraones), más aún al adoptarse a Osiris y a su hijo Horus dentro del simbolismo de la realeza.
Posiblemente en esta época se comenzó a gestar el mito de las guerras entre Osiris y Horus contra Seth (dios de la guerra y de la fuerza originario del Alto Egipto), aunque su redacción definitiva es posterior.
Indicios de conflictos internos
Parecen relacionarse, en un modo simplificado, con una oposición del Bajo Egipto al centralismo de la monaquía del Alto Egipto. Ya se comienzan a evidenciar en el reinado de Andyib, quien al parecer tuvo que enfrentar rebeliones en el Bajo Egipto, a pesar de algunas señales de acercamiento, como su matrimonio con una menfita. Su sucesor, Semerjet, parece ser un usurpador. Ambos reyes, así como un tercero, Qaa-hedjet, fueron enterrados, como sus antecesores, en Abidos (Alto Egipto); además de Qaa-hedjet se conoce una estela en la que utiliza símbolos como el dios Horus (hijo de Osiris y por los tanto relacionado con Abidos) y la Corona Blanca del Alto Egipto, en lugar de la Doble Corona - .
Todo ello evidencia una inclinación de la monarquía hacia el Alto Egipto y un proceso de sedición por parte del Bajo. Si bien estos indicios se diluyen en los reinados de sus sucesores Hotepsejemuy (quien incluso fue enterrado en Saqqara, en el Bajo Egipto) y Nebre, serían antecedente de disturbios más graves ocurridos algo más tarde.
Peribsen eliminó al dios Horus de la simbología real y lo reemplazó por el dios Set, lo recuerda al mito de la guerra entre Horus y Seth. Así, da la impresión que la guerra civil desencadenada bajo su sucesor Jasejem poseía un marcado carácter religioso, siendo una guerra entre seguidores de uno y otro dios.
La rebelión llegó a atacar la ciudad de Nekhet, antiguo centro religioso de la monarquía del Alto Egipto, lo que de una idea de su magnitud. Finalmente Jasejem se impuso, como lo demuestran los relieves de las bases de dos estatuas, en las que se muestran los enemigos muertos y en las que el rey es representado significativamente con la Corona Blanca del Alto Egipto - . Tanto el cambio de nombre de Jasejem (que significa "un poder") a Jasejemuy ("dos poderes"), como el regreso a la simbología de Horus tras las modificaciones de Peribsen, nos inducen a pensar que los rebeldes del norte tomaban como emblema al dios Set, en contraposición al Horus de la monarquía.
Reino Antiguo
Jasejemuy
La primera etapa es llamada el Reino Antiguo Egipcio. Inicialmente la capital estuvo en Tinis, (Periodo Tinita) pero se trasladó a Menfis durante la III Dinastía (Imperio Antiguo Menfita). De Menfis procede el nombre del país, ya que el nombre del principal templo, Hat Ka Ptah ("casa del espíritu de Ptah"), del que procede el griego Aegyptos, con el tiempo designó primero al barrio en el que se encontraba, luego a toda la ciudad y más tarde al reino. En la época de la tercera dinastía comenzó la costumbre por construir pirámides, gracias al Faraón Zóser o Djoser, pero durante la IV Dinastía, con Keops, Kefrén y Micerinos, fue cuando se construyeron las pirámides más altas. Sin embargo, el esfuerzo económico invertido en ellas determinó que durante el gobierno de Pepi II, el poder del Estado se hundiera y Egipto cayó en una suerte de anarquía feudal, período conocido como el I Período Intermedio.
Primer Período Intermedio
Primer Período Intermedio (2255-2025 a. C.)
La fragmentación del estado egipcio: los nomos
Los períodos intermedios en Egipto son épocas menores situadas temporalmente entre dos períodos mayores, en las que se producen intensos cambios. En este caso, el Primer Período Intermedio comienza con la llegada al trono de la VII dinastía. Esta dinastía asumió el liderazgo de la corte de Menfis, pero para esa época los nomarcas controlaban las distintas regiones del reino como gobernantes independientes, por los que el poder real era limitado a las cercanías de la ciudad, y a la influencia que pudieran lograr los faraones sobre los nomarcas y la población de los nomos (zona gobernada por nomarcas). El proceso de separación no se produjo de forma abrupta. Esto no quiere decir que no haya habido situaciones de violencia, confrontación o inestabilidad entre los distintos nomos y los reyes, de hecho al perecer hubo. Pero, por ejemplo, a comienzos de la VII dinastía la monarquía de Menfis tenía cierto poder, que fue reduciéndose a lo largo de la VIII, y ya durante las IX y X dinastías, los nomarcas de las principales ciudades controlaban a otros nomos, teniendo más poder que Menfis.
Llegada de pueblos extranjeros
Desde la dinastía VI se evidencian oleadas de pueblos nómades, especialmente libios y asiáticos. Anteriormente algunos libios habían sido aceptados en el territorio egipcio, para realizar trabajos de agricultura o minería. Estos pueblos, debido a los cambios climáticos y a la inestabilidad política egipcia, se adentraron en el valle del Nilo, para aprovechar su fertilidad. Otros, gracias a las guerras civiles entre los nomos, entraron como mercenarios auxiliares en el ejército.
Los nomarcas de la ciudad de Heracleópolis, hacia la IX dinastía de Menfis, fortalecieron su poder sobre el Bajo Egipto, donde estaba situada, llegando su poder hasta los límites con Menfis, e incluso al norte de ella. La hegemonía de esa ciudad alcanzó la zona central de Egipto, en las cercanías de Licópolis (hoy Asuit). A su vez se dio un proceso similar en el sur, donde los nomarcas de Tebas (así llamada por los griegos, en egipcio Uasit, Waset, etc.) conformaron su poder en la ciudad, y luego en todo el Alto Egipto, hasta los alrededores la ciudad de Siene (hoy Aswan). Se considera que el límite de los nomarcas tebanos de esta época era el nomo de Siene y Elefantina, esta última situada en la margen occidental del Nilo, un poco más al sur. Ambas eran ciudades canteras, se basaban en la explotación de granito, muy abundante, pero no eran autosuficientes en cuanto a la agricultura.
Durante la última etapa del período, estas dos ciudades, Tebas y Heracleópolis, se mantuvieron en constante disputa por, primero la influencia, y luego el control de todo Egipto.
Muchos consideran que el Reino Medio comienza con la llegada al trono tebano de la XI dinastía (2134 a. C.), pero en esta época los nomarcas tebanos (de hecho, ya reyes) no controlaban todo Egipto, sino que el proceso de unificación se llevó a cabo durante el transcurso de dicha dinastía. Desde la llegada al trono tebano de la XI dinastía se recrudeció la lucha entre Heracleópolis y Tebas, que culminó en el 2025 a. C. con la toma de Heracleópolis por las tropas del rey Mentu-hotep II de Tebas (2061-2010).
En el año 2025, Egipto estaba nuevamente unificado, bajo la soberanía del rey Mentu-hotep II, establecido en Tebas.
Reino Medio
También llamado Imperio Medio (2025-1795 a. C.)
Mentuhotep II (2055-2004) y los primeros intentos del sometimiento de los nomos
A pesar de la unificación bajo al poder tebano, a principios del período los nomarcas seguían teniendo un poder bastante considerable dentro de sus tierras.
El primer objetivo de Mentu-hotep, después de conquistada Heraclópolis, fue lograr su poder efectivo en todo el reino. Para ello realizó una serie de intervenciones políticas dentro de los nomos, deponiendo a gobernadores desleales o rebeldes, reemplazándolos por hombres fieles designados directamente por el faraón; o asegurándose la sumisión de otros, sin destituirlos, y premiando a los adictos. Subordinó el nomo de Heracleóplis (rival de Tebas durante el periodo intermedio) al de la ciudad vecina de Heliópolis, antiguo centro religioso. También impuso presencia militar y organizó el sistema administrativo: restituyó a los inspectores reales (especialmente en Heracleópolis) y al cargo de visir (primer ministro), y nombró gobernadores directos en el Bajo Egipto, en la frontera con Nubia y en el desierto Oriental. A pesar de todo, en muchos nomos, principalmente del Egipto Medio, solo logró establecer un sistema de tipo casi feudal, es decir, de simple lazo de fidelidad nomarca-faraón, sin un gobierno central directo, además el rey era asesorado por el llamado Consejo de Grandes; todo esto hacía imposible un verdadero absolutismo como el del Imperio Antiguo, no lográndose tampoco una unificación plena.
Mentuhotep intentó dar la imagen de un rey de todo Egipto como entidad política y cultural mediante la adopción de simbolismos del Imperio Antiguo, como considerarse hijo de Ra.
Mentuhotep centró sus campañas militares en Nubia, con el objetivo de reestablecer la rutas comerciales y la explotación minera. El otro foco de atención exterior fue reforzar las fronteras del delta para impedir infiltraciones de pueblos nómadas.
Características culturales y artísticas
La principal característica político-social del Reino Medio, contrastante con períodos anteriores, es que, a pesar del aumento del centralismo político, los faraones intentaron acercarse a la población, disminuyendo la idea de separación y divinización de la realeza. La precaria situación política de los jefes durante el final del Primer Período Intermedio, tal vez les obligó a basar su permanencia en el poder en su relación con la mayoría de la población. De esta forma los nomarcas eran figuras un poco más humanas y menos divinizadas. Además, los nomarcas nunca habían sido sacralizados en épocas anteriores como lo fueron los faraones, de modo que los primeros reyes de este período, que no eran más que la continuación de una dinastía de nomarcas tebanos, simplemente no alteraron en demasía la idea formada. De todos modos, desde Mentuhotep II se relacionó a los reyes con los dioses, para fundamentar la fidelidad de los nomarcas.
Esta ideología se vio reflejado en el arte. Las obras se caracterizaron por el mayor realismo en general, y en particular en los retratos. La realeza era representada como personas de alto rango, pero sin llegar de ninguna manera a ser la imagen de un dios en la Tierra del Imperio Antiguo. Este mismo criterio se siguió en la nobleza egipcia. Todo esto predominaba en la escultura, en cambio la pintura era más utilizada para decorar tumbas.
Cambios religiosos
En cuanto a la religión, vemos aquí el gran ascenso de los dioses de Tebas, la nueva capital, en particular Amón. Como ya vimos más arriba, cada ciudad tenía una tríada de dioses (en general una tríada divina consta de un padre, una madre y un hijo); en el caso de Tebas eran Amón, Mut y Khonsu. Amón se convirtió en dios protector de la monarquía y del Estado.
Amenofis I y el proceso de centralización
La dinastía XI desapareció después de una sucesión de reyes débiles, desatándose una crisis sucesoria. El visir Amen-emhet I, originario del Alto Egipto, logró finalmente imponerse luego de derrotar a un pretendiente que se alzaba en la provincia de Nubia. Amenemhet I (1991-1962) justificó su ascensión mediante la llamada Profecía de Neferti - : "Entonces un rey vendrá del Sur, Ameny de nombre, hijo de una mujer de Ta-Seti, hijo del Alto Egipto". Ameny es abreviatura de Amenemhet.
Amenemhet I reforzó activamente el centralismo monárquico, tanto modificando la extensión de los nomos y deponiendo nomarcas a su antojo, como modificando o suprimiendo las antiguas instituciones políticas y judiciales en las que tenía cabida la nobleza. Se trasladó la capital de Tebas a Itjtawy (= Ijtjaiy = Itchit-Tauy), en el Egipto Medio, al sur de Menfis. Esto le permitió imponer un gobernador no hereditario en Tebas, la capital de la anterior dinastía, y contener las ambiciones de la nobleza del Alto Egipto y del clero de Amón de Tebas.
Amenemhet I en su año 20 de reinado asoció al trono a su hijo Snusret o Sesostris I, para evitar problemas sucesorios y para que el paso de mando sea paulatino y no drástico. Así se estableció la pauta de sucesión seguida por la dinastía. De todos modos el final del reinado de Amenemhet I fue violento, ya que murió asesinado por una conspiración de harem. No obstante Senusret I, que se encontraba combatiendo contra los libios, fue quien se impuso y la línea dinástica no se interrumpió. Este hecho sería inspiración de varias obras ficticias: Instrucciones de Amenemhet I a su hijo Senusret I (análisis político) y La historia de Sinuhé (relato de aventuras).
- Neferti: nombre femenino, es decir que se trata de una profetisa.
Nubia
La actividad militar exterior comenzó a desarrollarse plenamente hacia el final del reinado de Amenemhet I (o sea, durante la corregencia de su hijo Senusret I), una vez apaciguados los conflictos internos. En Nubia se realizaban campañas periódicas en las que se tomaban los puntos de acceso a las minas de oro, piedra (alabastro, diorita) y cobre, estableciéndose guarnición militar permanente y colonias egipcias, iniciándose así el proceso de penetración cultural. El faraón más activo en cuanto a la expansión hacia Nubia fue Senusret I (1962-1928), alcanzándose la tercera catarata. La principal fortaleza y guarnición se construyó en Buhen, a la altura de la segunda catarata. Senusret III (1878-1842) a su vez dirigió activamente la construcción de fortalezas.
La provincia de Nubia respondía al gobernador de Siene, esto en el punto más austral del Egipto propiamente dicho. Más tarde, a raíz de las reformas administrativas de Sesostris III, Nubia adquirió un visir propio.
Se trata del nombre moderno de un lago que surge al oeste del Nilo a partir de uno de sus brazos. Sus nombres egipcios eran Mer-Wer (pasado al griego como Moeris) y Sha-resy. Uno de lo principales objetivos económicos de la dinastía XII fue potenciar su rendimiento agrícola. Ya el traslado de la capital a Itjtawy, bajo Amenemhet I, refleja el especial interés por la región, y desde Senusret I (c. 1962-1928) hay constancia de la expansión agrícola, paralelamente a la realización de obras de riego y regulación de las aguas, y a la construcción de nuevas ciudades.
Gracias a las obras de riego alcanzó gran desarrollo el cultivo de trigo, lino y vid - , a su vez destacaba la explotación pesquera.
El más ambicioso proyecto de irrigación data del reinado de Senusret II (c. 1895-1878), que incluía un dique con esclusas para el drenaje, y actividad urbanística. El proyecto hidráulico sería finalizado recién durante el reinado de Amenemhet o Amenofis III (c. 1842-1797). Este último es el más próspero de la dinastía XII, debido en gran parte a las grandes inundaciones que se registraron en él.
La principal ciudad de el Fayyum era Cocodrilópolis (nombre griego) o Per-Sebek (nombre egipcio; ambos significan Ciudad del Cocodrilo). Era el principal centro de culto a Sebek, el dios cocodrilo; de hecho el lago poseía una importante cantidad de cocodrilos. El especial interés de Amenemhet III por esta zona se vio reflejado, por ejemplo, en la construcción de su propio complejo funerario (muy admirado por los griegos, y conocido por ellos como El Laberinto) no muy lejos de la zona, o en la erección de dos estatuas suyas a la entrada del canal que unía el lago con el Nilo.
- La vid no era muy común en Egipto, excepto en el área mediterránea, bajo cuya influencia se situaba El Fayyum. En cuanto a bebidas alcohólicas el principal consumo egipcio era la cerveza (que es originaria de Egipto), siendo la cebada un cultivo muy extendido.
Economia
Uno de los principales frentes comerciales era el mar Rojo; el principal cliente era Punt (identificado con la actual Somalia), país productor de incienso, que llegaba a Egipto a través de puertos en el mar Rojo. En el reinado de Senusret I (c. 1962-1928) se construyó un canal que unía el mar Rojo con uno de los brazos del Nilo, posibilitándose la conexión entre los mares Rojo y Mediterráneo. El reinado de su sucesor Amenemhet II (c. 1928-1895) es considerado el más próspero en cuanto a comercio internacional de la dinastía XII.
Destaca además la relación con los dos centros comerciales más importantes del Mediterráneo Oriental: la isla de Creta (en la actual Grecia) y la ciudad de Bíblos (en el actual Líbano). Creta era la principal potencia naval de la época, y su principal producción, muy estimada en Egipto, era la cerámica. En cuanto a Bíblos, abastecía de madera a Egipto, y su relación con él estaba en el límite entre la alianza comercial y el vasallaje. De hecho Senusret III (1878-1842) realizó campañas militares contra Bíblos, permitiendo el establecimiento de la hegemonía egipcia en la región.
Si bien el principal interés egipcio en Nubia estaba en la explotación minera, se deba espacio a la actividad comercial.
El Segundo Período Intermedio
Segundo Período Intermedio (1795-1570 a. C.)
Nuevas divisiones territoriales
Hacia el año 1800 a. C. se evidencian cambios climáticos en todo el Cercano Oriente. La escasez de alimentos (provocada por el clima), y la inestabilidad política en la Mesopotamia, importante punto comercial, provocaron la decadencia de ciudades hegemónicas de Fenicia, como Bíblos o Meguido, lo que posibilitaría el traslado de la preeminencia comercial a Avaris, ciudad del Bajo Egipto.
Alrededor del 1730 a. C. comenzó a repercutir en Egipto el fenómeno climático, en forma de inundaciones, especialmente en Nubia y el Alto Egipto. Por esta época, el reino pasaba por una crisis dinástica muy importante, depuesta la XII dinastía por la XIII, y con una sucesión de reyes débiles. La XIII dinastía, tebana, no pudo contener el poder de la aristocracia, la que, a pesar de las reformas de Sesostris III, logró subsistir. Con el poder de la aristocracia en sus cercanías, y con las inundaciones, fue imposible para la monarquía tebana contener el poder comercial y de la burocracia en el Bajo Egipto. En el año 1715 a. C., un funcionario se hizo con el gobierno del delta, estableciendo su capital en la ciudad de Xois, fundando la XIV dinastía, paralela a la XIII tebana, dividiendo Egipto en dos reinos.
Para esta época comenzaron a entrar en el delta pueblos de origen diverso, al parecer de Canaán y Siria, llamados por los egipcios hicsos, que, según la traducción más generalizada actualmente, significa "jefes o gobernantes extranjeros" (hace poco se prefería "pastores"). Esta movilización pudo haberse debido al movimiento de otros pueblos hacia el Cercano Oriente. Los hurritas (originarios al parecer de la zona caucásica) se extendieron por Asiria, Anatolia y Siria, en general de forma violenta. Hayan o no sido impulsados por la invasión hurrita, lo cierto es que grupos de raza sirio-cananea se establecieron de forma pacífica en el Bajo Egipto. La arqueología no halló vestigios de que la oleada haya sido violenta, al contrario de los que afirmaban los historiadores de la época clásica - . Era imposible detener esta entrada, considerando que en la zona el principal poder era la XIV dinastía de Xois, la que vivió una inestabilidad política muy grave, con 34 reyes en 65 años. Los hicsos, según parece, fueron los introductores de innovaciones militares como en la utilización de caballos (en carros de guerra), de sables curvos de bronce, de arcos compuestos, etc. Los hicsos pronto absorbieron diversas ciudades del noreste del delta, la más significativa de ellas era la ya mencionada Avaris. Desde allí extendieron su hegemonía y asimilaron la organización egipcia, en particular en cuanto al sistema burocrático, muy desarrollado en el Bajo Egipto, en contraposición del Alto Egipto, donde el poder que no pasaba por el rey estaba centrado en la nobleza de tipo semi feudal. Todo esto supuso la formación de una dinastía hicsa de Avaris, la XV, contemporánea a la XIII de Tebas y a la XIV de Xois.
- El sacerdote e historiador Manetón (s. III a. C.), egipcio aunque de influencias griegas, escribió sobre ellos que entraron violentamente en Egipto. Las fuentes clásicas no son muy útiles para períodos tan antiguos (aunque Manetón, del que se conservan pocos fragmentos, es más fiable en este sentido que Heródoto, un historiador griego del s. V a. C. ).
La economía bajo la hegemonía hicsa
Avaris había desplazado en predominio comercial a Bíblos. Es probable que los hicsos hayan fácilmente asimilado el aparato comercial egipcio, ya que, siguiendo la postura de su origen principalmente sirio-cananeo, desde tiempos anteriores estaban familiarizados con el intercambio comercial. La situación de Avaris era particularmente favorable al comercio: primero, controlaba la desembocadura de uno de los brazos del delta, y por lo tanto, el paso marítimo-fluvial; y, además, podía controlar el intercambio terrestre con Asia, al estar en la frontera oriental de Egipto; y, por último, el comercio marítimo, especialmente con la isla de Creta. La Creta de esa época era la mayor potencia mercantil y naval del Mediterráneo.
Religión hicsa
Los hicsos asimilaron sus divinidades con las existentes en Egipto. El dios de la guerra y las tormentas de los sirio-cananeos, que adoptaba diversos nombres según la ciudad, el más común de ellos era Baal (el Señor), fue relacionado con Seth, antiguo dios guerrero de origen altoegipcio.
Recuperación tebana
Ya cerca del final de Segundo Período Intermedio, reapareció la institución de la monarquía central en el Alto Egipto con la dinastía XVII, pero en forma feudal, es decir que los nomarcas reconocían al faraón de Tebas como superior en rango, pero este no tenía jurisdicción en los asuntos internos de los nomos. Recién a finales del siglo XVII comenzaron a surgir reyes militares más o menos fuertes que trataban de aglutinar a la nobleza en torno a un objetivo común, la expulsión de los hicsos. Se sabe que Seken-en-Ra Tao II atacó a los hicsos, que murió en combate y que su hijo Kamose prosiguió su obra en los primeros años de su reinado. De las inscripciones de Kamose se desprende que había conciencia de no uno sino dos poderes extranjeros que dividían Egipto: los hicsos y los nubios. Las inscripciones oficiales insisten en la intención de someter a los hicsos y a Nubia, frente a la postura de pagar tributo a Avaris y a las aspiraciones de la nobleza del Alto Egipto. Se sabe que Kamose atacó a Nubia y a la monarquía hicsa de Avaris (aliados entre sí), y que murió. Lo sucedió su hermano Ahmose (o Amosis I), de 5 años; la regencia la ocupó la madre de ambos, Aah-hotep. Parece que las operaciones militares contra los hicsos no se interrumpieron y que se reorganizó el ejército; cuando Ahmose tuvo suficiente edad concentró sus fuerzas contra Avaris, ciudad que conquistó.
Reino Nuevo
Primeras campañas militares
Ahmose I (1550-1525), a pesar de ser descendiente directo de la XVII dinastía tebana, es considerado primer soberano de la XXVIII, porque esta era del Egipto unificado. Este rey prosiguió su actividad militar en Asia, al poco tiempo tomó la ciudad de Sharuhen (en la actual Franja de Gaza). Esta región tenía gran importancia geopolítica y económica, ya que controlaba el principal paso de Egipto hacia el norte, en la franja costera. Es muy probable que las primeras campañas asiáticas de Ahmose estén relacionadas con las operaciones militares contra los hicsos, las ciudades del Canaán meridional parece ser que estaban en el área de influencia de Avaris.
Las guerras contra los hicsos y en Asia permitieron la formación de un ejército organizado y veterano. La mayor ocupación de los primeros reyes de la XVIII dinastía fue continuar la obra de Ahmose, es decir, lograr la imposición militar tanto en Nubia como en el Levante, como en el caso de su hijo, Amen-hotep o Amenofis I (1524-1504 a. C.), que extendió la frontera más allá de los límites del reinado anterior.
El hijo y sucesor de Amenhotep, Tutmose o Tutmosis I (1504-1492), realizó importantes incursiones sobre Canaán y Siria, llegando hasta el Éufrates.
Economía.
Las campañas militares, además de proveer gran cantidad de tributos, posibilitaban la expansión económica. Las explotaciones mineras eran explotadas directamente por el gobierno faraónico y protegidas por la presencia militar. Entre ellas destacan:
- De oro, piedra y diorita (utilizada esta última para la fabricación de esculturas) de Nubia. El gobernador egipcio de Nubia poseía el título de "supervisor de las minas de oro de Amón".
- De cobre y de piedras preciosas (turquesa) del Sinaí.
- De oro, pórfido y alabastro en el desierto Oriental.
Es interesante la búsqueda de "dioses protectores" de las explotaciones minaras: Amón, muy popular en Nubia, de las de oro de dicho país, y Hathor de las de turquesa del Sinaí. La riqueza minera era monopolizada por el gobierno, que la utilizaba para la construcción y reparación de edificios públicos, especialmente templos, palacios y necrópolis (centro funerarios), de modo destacado en Tebas. Era común sepultar a los reyes y los miembros de la familia real en la capital, así es como la necrópolis real se situaba en Karnak, a la altura de Tebas pero en la margen occidental del Nilo, o sea la opuesta.
Estaba en auge el comercio a gran escala, con Asia o con otros puntos del Mediterráneo Oriental, que por otra parte no se había interrumpido de ningún modo por la presencia hicsa en el delta durante el Período Intermedio. Hay pruebas de que el comercio a través del mar Rojo y el océano Índico alcanzó gran desarrollo. Las fuentes egipcias mencionan sus intercambios con Punt (identificado con la actual Somalia), y se hallaron objetos egipcios de la dinastía XVIII en la región ecuatorial de África oriental, lo que, si no significa el alcance de las expediciones comerciales egipcias, atestigua el desarrollo comercial de los pueblos de la cuenca del Índico.
Reinados de Tutmosis II a Tutmosis IV.
El hijo de Tutmose I, Tutmose o Tutmosis II (1492-1479), tuvo que aplastar una sublevación en Nubia en sus primeros años de reinado (el traspaso de mando, un momento de debilidad de la monarquía, era aprovechado por las regiones sometidas para rebelarse), reforzar sus posesiones en el Sinaí y detener invasiones de beduinos, en la frontera con Arabia. La sucesión de Tutmose II resultó conflictiva. La legitimidad del faraón se lograba mediante el matrimonio de este con su hermana; así, en este caso en particular, se buscaba mantener pura la descendencia de la familia del fundador Ahmose I. Pero durante la dinastía XVIII no hubo -en la mayoría de los casos- descendencia masculina de la unión entre hermanos, así que los reyes llamados Tutmose (I, II y III) son hijos de esposas secundarias. Esto posibilitó, tras la muerte de Tutmose II sin descendencia legítima masculina (tampoco él era estrictamente legítimo en el sentido de que era hijo de una esposa secundaria), la ascensión de Hatshepsut, su media hermana y esposa real, cuya sangre era más pura. Hatshepsut, con el apoyo del clero de Amón, se proclamó faraón (1473-1458), relegando a Tutmose III, hijo de Tutmose II. La coronación de una mujer como faraón era un caso atípico pero tenía precedentes. En el reinado de Hatshepsut se sitúa el auge del comercio con Punt, vía mar Rojo. El principal interés es el incienso utilizado para los rituales egipcios. Incluso Hatshepsut logró producir incienso en el propio Egipto.
Hatshepsut.]]
Muerta Hatshepsut, Tutmose o Tutmosis III (1479-1458-1427) - , hijo de Tutmose II, comenzó a reinar de hecho. Según algunos autores fue quien eliminó las referencias a Hatshepsut en los templos. Desde el comienzo de su reinado tuvo que enfrentarse a sublevaciones en Siria, patrocinadas por el reino hurrita de Mittani (en norte de la Mesopotamia). Derrotó a la confederación siria comandada por Kadesh en las cercanías de Meggido (Canaán), sorprendiéndolos por la retaguardia, y luego tomó la ciudad. Fortaleció su poder en Canaán, y siguió hacia Siria, donde tomó diversas ciudades sirias pro-hurritas, llegando incluso a cruzar el Éufrates. La arqueología muestra paras esta época grandes destrucciones en las ciudades de Canaán y Siria que pueden haber sido provocadas por las campañas de Tutmose. Además realizó unas cuantas expediciones militares más en Nubia. Las campañas de Tutmose III acumularon gran cantidad de botines y tributos, incluso de potencias extranjeras, como Chipre, Creta, Babilonia y Hatti. Construyó templos en Karnak (cerca de Tebas, al sur), y en Heliópolis y Menfis (al norte).
Durante el reinado del hijo de Tutmose III, Amen-hotep o Amenofis II (1427-1400), se recrudeció la guerra con Mittani. Este soberano realizó una campaña en la que recivió tributo de Mittani y de Hatti (reino de la actual Turquía central). Las campañas periódicas de los faraones de la XVIII dinastía parecen estar dirigidas a lograr el reconocimiento y tributo de las ciudades estados de Siria y Canaán, y de potencias extrangeras (mediante la fuerza o la intimidación), intentando además mermar la influencia de Mittani; no se trataba de enfrentamientos directos entre las dos potencias (Egipto y Mittani).
Con Tutmose IV (1400-1390), comenzó un período de paz, con alianzas matrimoniales entre los reyes hurritas y egipcios, y se fortaleció la posición en Nubia y el Levante. Tutmose IV hizo construir gran cantidad de templos -especialmente en el norte- dedicados al culto solar (Ra), para contrarrestar el poder del culto al dios Amón, concentrado este en la capital, Tebas.
Procesos religiosos exteriores.
Acerca de la utilización de la religión para acercarse a sus súbditos de Nubia, la monarquía esta vez se valía de Amón. En primer lugar porque era asimilado con cultos locales -por ejemplo, la representación de Amón en forma de carnero es originaria de Nubia, donde la iconografía de dicho animal es muy habitual. En segundo lugar, por la cercanía de Tebas, lo que posibilitaba el intercambio cultural. Tutmose III fue el primero en construir un templo de Amón en Nubia, en los alrededores de la ciudad de Napata.
Desde el inicio de la relación cordial entre Egipto y Mittani bajo Tutmose IV, y con la llegada de princesas de Mittani como esposas del faraón, se desarrolló un interesante intercambio cultural (y religioso) entre ambas cortes. En varias ocasiones los reyes de Mittani enviaron estatuas (especialmente durante el reinado de Amenhotep III) de la diosa mesopotámica Ishtar, identificándose con la diosa egipcia Hathor. Las grandes similitudes entre Hathor, Ishtar y la diosa fenicia Astarté (su relación con la fertilidad, la sexualidad y las estrellas, su representación en forma de vaca y el propio nombre) inducen a pensar que se trata de un culto arcaico expandido por todo el Cercano Oriente. La identificación entre Hathor y Astarté favorecía a la relación de Egipto con sus súbditos asiáticos. Lo mismo sucede en el caso del dios egipcio Seth, identificado con el asiático Baal ya desde tiempos de los hicsos. El punto en común entre estos dos dioses es su relación con la fuerza y la guerra; Baal es aparte de ello dios de la fertilidad y las tormentas, cualidad que no posee Seth.
Procesos religiosos interiores.
La religión servía de sostén para los monarcas, que construían templos para asegurarse el apoyo del poder sacerdotal y de la población. Los templos se habían convertido, durante la anarquía que se produjo en el Alto Egipto durante el periodo intermedio, en un importante centro cultural y social para la población. En cuanto a esto último, hay muchos ejemplos de oraciones de gente común dirigidas al dios tebano Amón, lo que prueba ser este un dios muy popular.
Junto con Tebas, había reascendido el culto a su dios local Amón, cuyo sacerdocio adquiría poder económico y político. En contrapartida, el propio soberano dirigía el culto, tanto de Amón (considerado su padre divino) como de las demás divinidades; además, especialmente en el reinado de Amenhotep III, muchos altos funcionarios civiles con conocimientos religiosos eran instalados por el faraón en los altos cargos sacerdotales.
Al poseer Tebas el predominio religioso, Heliópolis (antiguo centro religioso del Bajo Egipto dedicado al culto solar, Ra, en auge durante el Imperio Antiguo) se transformaba en un su rival. Si bien los dioses Ra de Heliópolis y Amón de Tebas fueron identificados entre sí (Amón-Ra), esto parece significar la ascensión de Amón, que ocupaba prerrogativas de Ra, como la "paternidad divina" del faraón; o bien indica el intento de conciliación entre las posturas culto solar (Ra), que se remonta a la antigua monarquía central, y tradicionalismo de Tebas (Amón). Los templos construidos por Tutmose III y Tutmose IV en la zona de Heliópolis tenían probablemente el objetivo de contrarrestar el poder de Amón. Aún si no fuera así, dichos templos iniciaron de hecho un proceso teológico que culminaría con la ascensión del dios Atón. Atón se traduce como "disco solar", y anteriormente formaba parte integrante del dios Ra; pero pronto comienza a cobrar mayor entidad propia, alcanzando su auge en el final del reinado de Amenhotep III y, sobre todo, durante el de Amenhotep IV, quien cambia su nombre por el de Akhenatón.
Administración y diplomacia durante los reinados de Amen-hotep III y Akhenatón
El ministro Amenhotep hijo de Hapu es un buen ejemplo de una carrera política ascendente durante el reinado de Amenhotep III, el cual destaca por su organización y estabilidad, siendo considerado el apogeo de la dinastía XVIII.
En cuanto al gobierno de las posesiones extranjeras, en Nubia había un gobernador egipcio; en cambio en Asia la hegemonía egipcia se basaba en relaciones entre gran rey (de Egipto) y pequeño rey vasallo (de cada una de las ciudades asiáticas), además había tres provincias con gobernador egipcio. Estas eran, de sur a norte: Canaán (con gobernador en Gaza), Apu (en Kumidu) y Amurru (en Simurru).
Con Tutmose IV, y en especial en el reinado de su hijo Amenofis o Amen-hotep III (1390-1355), comenzó un período en el cual las relaciones internacionales con las potencias asiáticas (Mittani, Asiria, Babilonia, Hatti, Chipre) se desarrollaron en general amistosamente. Las Cartas de Amarna, halladas en lo que fue la ciudad de Akhetatón (la capital de Amenhotep IV), son la principal fuente para las relaciones diplomáticas durante los reinados de Amenhotep III y Amenhotep IV. Algunas atestiguan el intercambio de princesas (para ser casadas con el rey o con miembros de la realeza) y de "presentes" (una especie de comercio entre las cortes). Otras, como ya se mencionó, las relaciones del faraón con sus pequeños vasallos del Levante. Acerca de esto último, los soberanos asiáticos que mantenían relaciones diplomáticas con Egipto se quejaban de que los pequeños reyes vasallos del faraón robaban sus caravanas.
Akhenatón y sus sucesores
Cartas de Amarna.]]
Al morir Amenhotep III lo sucedió su hijo Amenhotep IV (1352-1335), que cambió su nombre a Akhen-Atón o Ajen-Atón (servidor de Atón), y el de Tebas, la capital, a Akhetatón (horizonte de Atón). Pero a los pocos años de su reinado abandonó Tebas, donde el clero era más poderoso que el propio rey, y fundó una nueva ciudad en el Egipto Medio, llamada asimismo Akhetatón, situada en el tell el-Amarna - . A partir de ese momento se recrudeció la persecución contra el amonismo, no sólo dentro de los sacerdotes tebanos, sino los de otras regiones egipcias, y hacia a la población. Se impuso de forma obligatoria el culto a Atón, y se suprimieron todos los demás dioses, llegando a una forma de monoteísmo. Además se comenzó a destruir templos e imágenes, y, sobre todo, a borrar los nombres de las demás divinidades.
Hacia el final de su reinado la situación, incluso dentro de la misma corte de Amarna, era caótica. Al parecer Akhenatón estaba más ingresado en temas religiosos o artísticos que en la administración del Estado. Ay, un funcionario de la corte, había alcanzado gran influencia. Tras la muerte de Akhenatón, lo sucedió primero Sekhen-en-Ra o Se-menej-ka-Ra - (1338-1336) (no se sabe gran cosa de este personaje; incluso se duda sobre su identidad: tal vez se trate de un pariente de Akhenatón (¿su hermano?), en cambio hay quien afirma que se trata de la reina de Akhenatón, Nefertiti), y luego su hijo Tut-ank-Atón, todavía menor de edad, ocupando el gobierno efectivo de este último el visir Ay. Tutankatón cambió su nombre al de Tutankamón, volviendo a la religión de Amón, en alianza con el clero.
Expansión hitita.
Hatti (reino de Anatolia central), al verse acorralado por sus vecinos, tuvo que basarse en su capacidad militar para sobrevivir como estado. Pronto surgieron reyes militarmente fuertes que dieron fin a | | |